Para retomar esas charlas en lugares aislados del mundo, que para nosotras tienen ese significado, lugares que las dos recordamos como un parentesis en nuestras vidas y que dieron inicio a la profunda amistad.
Hoy te quiero contar algo de mi vida y de mis dias en mi ciudad.
Hoy es el segundo día de shiva. (Y como nunca antes estuve en una shiva , o por lo menos no me acuerdo, me gustaría hacerte parte, porque es la historia familiar y que de alguna manera me identifica... algo debo haber heredado de todo lo que ayer se contó y se dijo.)
Se que no sos fanática de los simpsons , y sabés que yo si... y por ahi viene la relación a lo que te quiero contar.
El jueves a la noche lo único que escribí fue ...
Y un día Charles Montgomery Burns se murió .
Hubo silencio en esas caras amarillas.
Esto no pasó allá, pasó acá.
Hubo silencio,
un silencio incómodo, al que no estamos acostumbrados.
Aunque el silencio se presentó en varias oportunidades , está vez se instaló de manera incómoda ,porque es eterno.
Si bien el silencio fue un gran protagonista en su vida , hoy le ganó. Le ganó las pocas ganas de hablar, de decir , de gritar.
Y esta comparación al famoso personaje , aunque dura y un poco cruel, se asemeja al sentimiento general.
Un hombre inmortal, eterno , duro , metódico , práctico.
Dejó una única imagen , como dijo mi hermano ayer todos tenemos ese recuerdo inamobible. Ni más viejo ni más joven , siempre igual, como un capítulo de los Simpsons.
Y alguien alguna vez se preguntó que pasa si se muere Burns?
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