viernes, 27 de enero de 2012

clichetera

Cada tanto, tengo que hacer tiempo en la calle. Entonces voy a la cafetería de la esquina, donde se cruzan dos grandes avenidas. Colectivos, pequeñas muchedumbres en las veredas esperan para cruzar, otros ya sobre la calle apuran el tránsito.

Todos conocen estas avenidas, todos las transitaron alguna vez: son una verdad fundamental, más que popular. Desde aquí se puede venir de cualquier lado y llegar a cualquier barrio. Que una persona sea vista por acá- sea un filósofo, contador, hijo de patricios o técnico en computación- no dice nada. Por eso me siento cómoda: aunque quisieran juzgarme por sentarme en este bar al lado de la ventana, con un libro y un cortado, no podrían hacerlo.

No sólo por eso me siento cómoda. También está el mozo, que siempre me recibe bien.

El es un auténtico mozo, que actúa con inocencia y compromiso la entidad de este oficio.

En general pido combinaciones extrañas, que me dejan con el hambre en la boca, como una palabra que no tengo derecho a decir. Por ejemplo, una ensalada de frutas (duraznos en almíbar, nada es perfecto) y un cortado.

El mozo espera junto a la barra, supervisa el evento constante de mesas como mundos, percibe las potenciales necesidades de cada una, interpreta los gestos; un ademán hacia adelante significa tengo hambre, un par de manos frotándose es servilletas para la mesa dos, miradas impacientes es pedir la cuenta. Si no está mirando el espacio, él mira su uniforme, obviamente. Lo corrige en su prolijidad, el moño, el honorable delantal, revisa los botones de la camisa.

Cuando trae mi pedido agrega una jarra con agua, anticipándose a mi sed, y una oblea de guarnición al cortado. Esto es ser mozo. No me juzga, me deja ser, y hasta me alienta. El jefe aquí es él. Autoridad tácita, como anciano que vivió siempre en el pueblo, mozo que fue siempre mozo, que asume y acepta su trabajo, y que además deja en los clientes un inocente resabio paternal, un lazo en el que él es siempre quien nos sirve en bandeja nuestra intimidad, esa en donde no importa que esté leyendo un tratado de Obligaciones o La Divina Comedia. El que al traernos la cuenta cierra la complicidad, tira la llave en cualquier cajón. Y se sorprende con la propina.

Y nosotros, los clientes, nos vamos más livianos, a otro barrio o a la vuelta, habiendo sido hijos por un rato de un mozo que puede llamarse Miguel o Esteban, en un bar en la esquina donde se cruzan dos grandes avenidas.

viernes, 20 de enero de 2012

un cuento breve
una historia breve
una película breve, un corto,
volvemos a la brevedad
aguarde que en breve lo atendemos
viví la vida nene, que es breve.


sábado, 14 de enero de 2012

lunes, 19 de diciembre de 2011

The art of losing isn't hard to master;
so many things seem filled with the intent
to be lost that their loss is no disaster.

Lose something every day. Accept the fluster
of lost door keys, the hour badly spent.
The art of losing isn't hard to master.

Then practice losing farther, losing faster:
places, and names, and where it was you meant
to travel. None of these will bring disaster.

I lost my mother's watch. And look! my last, or
next-to-last, of three loved houses went.
The art of losing isn't hard to master.

I lost two cities, lovely ones. And, vaster,
some realms I owned, two rivers, a continent.
I miss them, but it wasn't a disaster.


--Even losing you (the joking voice, a gesture
I love) I shan't have lied. It's evident
the art of losing's not too hard to master
though it may look like (Write it!) like disaster.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

jarpleidi

Sus manos son equilibristas,
se empeñan en no caer, resbalan por las cuerdas, se persiguen,
y edifican un cuerpo indiscutible.
Ella y el arpa son iguales. Ella se deja llevar de sus manos,
el arpa también.
(El calor nocturno hace silencio
admite su papel secundario).
En el aire un tejido, una hamaca.
La comunión gotea de alguna canilla.

martes, 22 de noviembre de 2011

SALÍ Y GRITÉ
GRITÉ Y ME REÍ
ME REÍ Y SEGUÍ
SEGUÍ Y TE ENCONTRÉ
TE ENCONTRÉ Y CANTÉ
CANTÉ Y ME FUÍ
ME FUÍ Y TE DEJÉ
TE DEJÉ Y LLORÉ
LLORÉ Y ME DESGARRÉ
ME DESGARRÉ Y ROMPÍ
ME ROMPÍ Y DESAPARECÍ
DESAPAREC
DESAPARE
DESAPAR
DESAPA
DESAP
DESA
DES
DE
D
.