jarpleidi
Sus manos son equilibristas,
se empeñan en no caer, resbalan por las cuerdas, se persiguen,
y edifican un cuerpo indiscutible.
Ella y el arpa son iguales. Ella se deja llevar de sus manos,
el arpa también.
(El calor nocturno hace silencio
admite su papel secundario).
En el aire un tejido, una hamaca.
La comunión gotea de alguna canilla.
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